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Dr. Hugo A. Gallo
La Plata - Argentina

El acuario para Carassius

Se ha convertido en el pez de acuario más difundido en el mundo entero. Es bonito, fácil de cuidar, habita tanto en estanques al aire libre como en acuarios de interior, tolera y vive en temperaturas bajas.

En cuanto a tamaño, pueden superar los 17 cm. en condiciones adecuadas y pueden vivir muchos años.

Los peces de agua fría son, en general, más voluminosos que los tropicales, a igualdad de longitud del cuerpo. Por lo tanto, requieren más oxígeno, dado que poseen más materia orgánica. A esto podemos agregar estas otras dos características:
 

  1. los peces de agua fría, a igualdad de longitud, producen más detritus;
  2. el aumento de la temperatura, en el verano, no provoca mayores inconvenientes en los peces tropicales, acostumbrados a tales fluctuaciones, pero en los peces de agua fría se produce un aumento del régimen metabólico y el consumo de oxígeno se eleva al doble cada 5°C de aumento de la temperatura
El error de suponer que los peces de agua fría requieren menos oxígeno que los tropicales, parte del hecho de que el contenido de este gas en el agua aumenta a medida que baja la temperatura (así, a 10°C hay 11,2 mg./litro, pero a 25°C la concentración baja a 8,3 mg./litro).

Es por estas razones que los entendidos en Carassius opinan que estos peces requieren doble superficie en la parte superior de la pecera, para que el agua pueda absorber más oxígeno, en comparación con lo requerido por los peces tropicales de igual longitud del cuerpo. Asimismo, la regla de un litro de agua por cada centímetro de largo del cuerpo del pez, deberá cambiarse por la de "dos litros de agua por cada centímetro de longitud del pez".

Preparación del acuario

Es de los llamados “escarbadores” por su costumbre de revisar el fondo en busca de alimento; un ejemplar grande, por ejemplo, fácilmente dejará sin grava un sector del acuario o bien dejará libres la raíces de las plantas si aquella no tiene suficiente profundidad o no se toman ciertas precauciones. En ese caso, y si el acuario de referencia filtra biológicamente el medio por placas de fondo, el ciclado del agua se verá interrumpido. Será recomendable interponer una lámina de rejilla plástica (mosquitero plástico en Argentina) del tamaño del rectángulo del acuario, a pocos centímetros de profundidad desde la parte superior de la grava a efectos de que no se produzcan esos hoyos a los que nos veníamos refiriendo.

Composición del fondo

Por lo dicho, el acuario de los Carassius no debe contener tierra, ya que enturbiaría notablemente el agua. Sin embargo, dado que no hay que coartar la tendencia natural escarbadora del Carassius, lo mejor es colocar en el fondo una capa de arena de granos gruesos (9 mm), bien pulidos, con el fin de evitar que las aristas agudas puedan lastimar la piel de los peces, lo que de producirse constituiría el punto de partida de serias infecciones por hongos. Encima de esta capa se echará otra de arena fina y blanda de río, de color oscuro, pues los Carassius acostumbran a escarbar en el suelo mirando hacia el, de modo que los fuertes reflejos producidos por las arenas muy claras podrían dar lugar a reacciones inconvenientes. Además, es sabido que un fondo oscuro realza notablemente el colorido de los peces.

Calidad del agua

Habrá que evitar la colocación de cualquier objeto o arena y piedras calcáreas, que puedan contribuir a endurecer el agua excesivamente, pues como todos los Ciprínidos, el Carassius requiere agua blanda (DH = 6-8°) y ligeramente ácida (pH = 6,6).

Los Carassius son muy susceptibles al contenido de cloro del agua, que les produce inflamación de las branquias. Por esta razón, será necesario aplicar una muy fuerte aireación al efectuar el cambio del agua, lo que permitirá una más rápida eliminación del nocivo gas. Después deberá reducirse el tamaño de las burbujas, pues las burbujas de tamaño excesivo se rompen al llegar a la superficie y no producen la ondulación de la misma, de modo que no contribuyen a aumentar la superficie superior del líquido, que es lo que permitiría una mayor absorción del oxígeno exterior.

En general, el acuario para Carassius no debe contener adornos de ninguna especie, pues éstos podrían producir daños en los peces, especialmente en el caso de las variedades con amplias aletas y colas y, desde luego, cuando se piensa introducir peces telescópicos o "burbujas", con tan escasa visión y de movimientos tan torpes y lentos.
 

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